Evaluación de conversión
Cada página recibe una puntuación de conversión con recomendaciones sobre llamadas a la acción, formularios y recorrido.
La CRO (Conversion Rate Optimization) mejora la capacidad de tus páginas para que una visita termine en una acción de valor: una consulta, una reserva, un presupuesto pedido.
Atraer visitas es la mitad del trabajo. La otra mitad es que, una vez dentro, la persona entienda qué ofreces, confíe y sepa qué hacer a continuación. Eso es lo que estudia la CRO.
Se trabaja sobre piezas concretas: las llamadas a la acción, los formularios, la propuesta de valor, los elementos de confianza y el recorrido desde que alguien llega hasta que contacta. Y se mide: se cambia algo, se compara y se decide con datos.
Va de la mano de la experiencia de usuario: nadie da el siguiente paso en una página que no entiende.
Cada página recibe una puntuación de conversión con recomendaciones sobre llamadas a la acción, formularios y recorrido.
Llamadas a la acción y formularios listos para usar, que repites y ajustas en cualquier página del sitio.
Defines qué cuenta como conversión en cada sitio, para poder medirlo en lugar de suponerlo.
Compara dos versiones de una página con visitas reales y quédate con la que funciona, cuando los datos lo digan.
Pruebas y objetivos se miden con un pequeño script propio de beetion en la web del cliente, sin cookies de terceros.
Mira cómo plantea la conversión la página de un competidor, con una estimación en los mismos apartados que la tuya.
beetion no promete más contactos ni más ventas, ni porcentajes de mejora. Lo que cambie dependerá de tu oferta, de tu sector y de lo que hagas con lo que mides.
Una prueba A/B necesita visitas suficientes para decir algo. Con poco tráfico puede no llegar nunca a una conclusión fiable, y entonces lo correcto es no declarar ganadora a ninguna versión.
En preparación: los procesos automáticos completos de CRO y la conexión con herramientas de analítica externas.
No hay una cifra única: depende de la diferencia que quieras detectar y del tráfico de la página. Fija antes de empezar cuándo darás la prueba por terminada y no la cortes en cuanto una versión parezca ir mejor.
Las pruebas A/B y los objetivos se miden con un script propio de beetion, sin cookies: usa un identificador de sesión que el navegador borra al cerrar la pestaña, y la versión de una prueba que ve cada visitante se decide sin guardar nada en su navegador. Cada cliente debe explicar en su política de privacidad qué mide su web; si hay dudas, conviene consultarlo con su asesoría legal.
El botón o el enlace que invita a dar el siguiente paso: pedir presupuesto, reservar, escribir. Funciona mejor cuando dice exactamente qué pasa al pulsarlo y hay una sola principal a la vista.
Te enseñamos a medirlo con beetion.